Mi seguro me paga poco por mi coche

¿Tu aseguradora te ofrece menos de lo que vale tu coche? Te explicamos el valor venal, el artículo 38 y cómo un perito de parte defiende tu indemnización.

PERITAJE VEHICULOS

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Llega la carta de tu aseguradora con la oferta por tu coche siniestrado y te quedas helado: la cifra no da ni para comprar algo parecido. Te dicen que es "siniestro total", que ese es el valor del vehículo y que no hay más. Y tú piensas: con este dinero no me compro nada.

Si estás en esa situación, lo primero que debes saber es lo más importante de todo este artículo: no estás obligado a aceptar esa cantidad. La ley te da un mecanismo concreto para discrepar, y en este artículo te explico cuál es, cómo funciona y qué papel juega el perito.

Nota: soy perito ingeniero industrial especializado en vehículos, no abogado. Este artículo es informativo; los plazos y la estrategia concreta de tu caso debe confirmártelos un abogado.

Por qué la cifra que te ofrecen suele quedarse corta

La clave está en un concepto que casi nadie conoce hasta que le toca: el valor venal.

Cuando reparar tu coche cuesta más de lo que la aseguradora considera que vale, lo declara siniestro total y, en lugar de repararlo, te ofrece una indemnización. El problema es cómo calcula esa cifra: normalmente aplica el valor venal, que se obtiene de tablas de mercado y suele quedar por debajo de lo que realmente te costaría comprar un coche equivalente al tuyo.

Y ahí está el desfase. Tu coche puede tener pocos kilómetros para su edad, mantenimiento al día, extras, o estar en un estado muy por encima de la media de su modelo. Nada de eso lo recoge una tabla genérica. El resultado es una oferta que, sobre el papel, parece correcta, pero que en la práctica no te permite reponer lo que has perdido.

Tienes derecho a discrepar: el artículo 38

Aquí viene la parte que conviene conocer. El artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro regula qué pasa cuando el asegurado y la aseguradora no se ponen de acuerdo en el importe de los daños.

En esencia, el procedimiento funciona así:

  • Tú nombras a tu propio perito. Un profesional independiente que valora los daños defendiendo tus intereses, no los de la compañía.

  • La aseguradora nombra al suyo. Ambos peritos revisan el siniestro y tratan de llegar a un acuerdo técnico sobre la cifra.

  • Si no hay acuerdo, entra un tercer perito. Se designa a un tercero imparcial para resolver la discrepancia, y sus costes se reparten entre ambas partes.

Lo relevante es la idea de fondo: la valoración de tus daños no tiene por qué quedar únicamente en manos del perito de la compañía. Tienes derecho a una segunda opinión técnica y a que se documente por qué esa cifra no se ajusta a la realidad.

Los plazos importan (y mucho)

Este procedimiento tiene plazos y formalidades que hay que respetar. La aseguradora está obligada a presentarte una oferta motivada en un plazo determinado desde que le comunicas el siniestro, y a partir de ahí los tiempos para discrepar corren.

Uno de los errores más frecuentes es dejar pasar los plazos o aceptar la primera valoración sin revisarla. Otro es no documentar bien las comunicaciones. Por eso, en cuanto veas que la oferta no te encaja, ponte en marcha: consulta con un abogado cuál es tu situación exacta y encarga la valoración técnica.

Qué hace un perito de parte por ti

Aquí es donde entra mi trabajo. Un perito de parte no es un trámite: es quien convierte tu "esto no vale lo que dicen" en un argumento técnico defendible.

En un caso como el tuyo, mi labor consiste en:

  • Inspeccionar el vehículo y documentar su estado real: kilometraje, mantenimiento, equipamiento, conservación y todo aquello que una tabla genérica no recoge.

  • Cuantificar los daños con criterios técnicos: qué hay que reparar realmente y cuánto cuesta hacerlo.

  • Determinar el valor de mercado real del vehículo, es decir, lo que de verdad costaría reponer un coche equivalente al tuyo.

  • Elaborar un informe pericial con validez legal que puedas presentar frente a la aseguradora o, si el asunto acaba en los tribunales, como prueba.

Con ese informe dejas de discutir con la compañía a base de opiniones. Pasas a tener una valoración profesional que sostiene tu posición con datos.

¿Merece la pena reclamar?

Es la pregunta lógica, y la respuesta honesta es: depende de la diferencia. Si la distancia entre lo que te ofrecen y lo que realmente vale tu coche es pequeña, puede que el esfuerzo no compense. Si es de varios miles de euros —algo bastante habitual en siniestros totales—, sí.

Por eso mi primera valoración es gratuita. Cuéntame qué te ha ofrecido tu aseguradora y qué coche tienes, y te digo con franqueza si veo recorrido o no. Si creo que no te compensa, te lo diré antes de que gastes un euro.

Y una advertencia honesta: un peritaje no garantiza que vayas a cobrar más. El resultado depende del caso, de la póliza y del procedimiento. Lo que sí garantiza es que la discusión deje de ser entre tu palabra y la de la compañía.

Un perito de vehículos en La Rioja

Como perito ingeniero industrial colegiado en La Rioja, inspecciono el vehículo allí donde esté —tu domicilio, un taller o el depósito— en Logroño, Calahorra, Arnedo, Haro, Nájera y toda la provincia.

Si tu aseguradora te ha ofrecido una indemnización que no se corresponde con lo que vale tu coche, no lo des por perdido. Cuéntame tu caso sin compromiso y te digo si un informe pericial puede ayudarte a defender una cifra justa.